Hacienda y Villarroel serían los beneficiarios si el Levante vende a Camarasa

Deyverson y Camarasa, a la derecha, junto a José Mari y Casadesús.
Deyverson y Camarasa, a la derecha, junto a José Mari y Casadesús. / j. ramírez/lud

Con una oferta de nueve millones por el de Meliana el club cancelaría su crédito subordinado y amortizaría el pago con el fisco, aplazado a 2018

JOSÉ MOLINS VALENCIA.

Desde que el año pasado Víctor Camarasa tensó la cuerda con el Levante y se fue cedido al Alavés, uno de los principales objetivos del club para este verano era encontrar la mejor oferta posible para traspasar al de Meliana. El Betis en los últimos días ha intensificado las negociaciones pero las posturas aún no están cercanas como para llegar a un acuerdo económico. Y es que la entidad granota sabe que tiene la ocasión con la posible venta del jugador valenciano de cancelar su deuda subordinada del convenio de acreedores con Hacienda y el exmáximo accionista Pedro Villarroel, e incluso de adelantar pagos con la propia Agencia Tributaria para el año que viene.

El viernes el Betis llegaba a los cuatro millones de euros por el 50% de los derechos de Camarasa, lo que permitiría al Levante llevarse la mitad de un futuro traspaso de los verdiblancos a otro equipo, pero el club granota no aceptó esa fórmula y prefiere más dinero. El objetivo es llegar a los ocho o nueve millones con su venta, y en Orriols esperan que o bien los andaluces o bien algún otro club alcance esa cifra en los próximos días.

El Levante quiere obtener una cifra alta para poder reducir su deuda, especialmente la que no tiene refinanciada con los bancos. A partir de 650.000 euros de cualquier traspaso el club está obligado por convenio a pagar a sus acreedores. Actualmente se deben cinco millones para finiquitar el crédito subordinado, que corresponden 1,4 millones a Hacienda y 3,6 a Villarroel, por la venta de sus acciones, que ahora están en poder de la Fundación. Así pues, si la oferta definitiva por Camarasa supera los 5,6 millones de euros, el club cancelará esa deuda.

Pero si la cifra de venta fuera superior, el beneficiario volvería a ser la Agencia Tributaria. El club tiene una obligación de pagar en 2018 a Hacienda 3,5 millones por un crédito privilegiado que se aplazó hace tiempo, y en la entidad granota han decidido que si recaudan suficiente dinero, adelantarán la amortización de esa deuda con el fisco para que no se les acumule el año que viene con otros pagos.

Así pues, si el Levante traspasa a Camarasa por nueve millones de euros habrá conseguido cancelar todas sus obligaciones de pago inmediatas, y sólo le quedaría por delante los 14,8 que debe a Cajamar y Caixabanc (refinanciados hasta 2034) y los dos millones que acordó con el Ayuntamiento de Valencia satisfacer en 2022.

El propio presidente del Betis, Ángel Haro, reconocía ayer en Canal Sur Radio que pretenden al de Meliana: «Camarasa es un jugador que interesa, me gusta, y es verdad que hemos tenido contactos con el Levante, pero todavía no tenemos un acuerdo». Además, el dirigente avisaba también de que los granotas tienen competencia por uno de los delanteros que quieren: «Por Álex Alegría tenemos peticiones de hasta cinco equipos de Primera que quieren tenerlo. El Málaga ha preguntado por él».

Pero no sólo Camarasa está en el mercado. También Deyverson, al que se espera traspasar, pero la situación es diferente. El Levante se gastó 1,8 millones en su fichaje y si lo vende ahora sólo debería destinar a sufragar la deuda todo lo que pase de esa cantidad. Hasta esa cifra los beneficios serían para la tesorería del club, como ocurrió el verano pasado con Cuero, ya que el convenio marca que sólo se debe pagar por la plusvalía de los traspasos. En cualquier caso, entre los dos futbolistas el club tiene el objetivo de dar un buen bocado a su deuda.

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