Las Provincias

Levante UD

Levante UD | Sintonía total en el futuro de Muñiz

Juan Ramón López Muñiz aplaude a sus jugadores durante el partido contra el Lugo en el Ciutat de València. :: manuel molines
Juan Ramón López Muñiz aplaude a sus jugadores durante el partido contra el Lugo en el Ciutat de València. :: manuel molines
  • «Estoy contentísimo, pero no es momento de hablar de renovaciones; si continuamos es porque todo fue bien», avisa el entrenador azulgrana

  • El Levante y el técnico contemplan negociar un nuevo contrato en caso de ascenso

Juan Ramón López Muñiz y el Levante están en la misma onda. El entrenador y el club coinciden en el planteamiento sobre su relación, que de momento marcha sobre ruedas. Y, salvo giro radical de los acontecimientos, ese vínculo quedará reforzado en cuestión de meses. Ambas partes entienden que la mejor fórmula consiste en hablar del futuro cuando se amarre el ascenso a Primera División. Eso sí, comparten la predisposición a negociar un nuevo contrato más allá de la temporada opcional que ya se pactó el pasado verano. Hay satisfacción y la comunicación es fluida, por lo que todo apunta a que no habrá obstáculos.

El pasado mes de junio, Tito y Carmelo del Pozo, quienes acababan de tomar las riendas de la dirección deportiva del Levante, apostaron por Muñiz para devolver al equipo a la máxima categoría. Y el asturiano está justificando con creces esa elección. El entrenador firmó un contrato de una temporada, aunque se incluyó otro año opcional en caso de ascenso. Una manera de cubrirse las espaldas por parte del club. Sin embargo, la cúpula granota es partidaria de, siempre que se acabe rematando la faena, ampliar el vínculo. Una idea que el técnico ve con bueno ojos, aunque por ahora aparca cualquier negociación para poner los cinco sentidos en la competición.

«Aquí estoy contentísimo. Soy feliz y mi familia también. El día a día es agradable y eso es lo primero. Pero en enero, febrero o marzo, hablar de renovaciones no sería justo. No pienso que sea el momento. Cuando llegue junio, se mirará y hablaremos. La relación es cordial y entre la dirección deportiva y el cuerpo técnico hay sinceridad máxima desde el primer día y seguirá habiendo hasta el último. Es un día a día tan normal que no habría ningún problema en tratarlo cuando consigamos objetivos. Merece lo que te quieran dar y, a partir de ahí, habla. Ahora toca currar. Cuando llegue su momento, ya se verá lo que pasa. Pero estoy muy contento por la opinión que tienen. Eso hace feliz a cualquier profesional», admitió ayer López Muñiz.

Abril se presenta como un mes clave. Y es que, según el desarrollo de las próximas jornadas de Liga, podría bastar con el ascenso virtual para dar el pistoletazo de salida a las negociaciones. Sin necesidad de esperar a certificarlo matemáticamente. Todo dependerá del panorama en la zona alta de la clasificación. Hay un sintonía total entre las dos partes, por lo que el gijonés entiende que no surgirá ningún problema a la hora de aclarar su futuro.

«Es momento de preocuparse de lo que interesa al club, que es conseguir unos objetivos. Si nos paramos a entretenernos con lo que le interesa a cada uno individualmente, perdemos tiempo y seguramente nos distraemos de nuestro objetivo. Hay 22 jugadores que también tienen pendiente un futuro y el entrenador no es diferente», avisó.

Si se consuma el ascenso, el contrato de Muñiz se prolongaría automáticamente hasta junio de 2018, pero el Levante trataría de atarlo con un vínculo más largo. El técnico, quien ya ha dirigido en Primera División al Racing de Santander y el Málaga, está encantado en Orriols. Tanto es así que descarta ejecutar la cláusula de rescisión que le liberaría del compromiso como granota.

«No tiene ninguna importancia. La relación entre el director deportivo y el entrenador es muy buena y eso nunca va a pasar. Con mis amigos siempre hablo muy claro. Estoy muy contento aquí y no tiene por qué pasar eso. Ni lo valoro. Cuando llegue su momento se hablará. Si continuamos es porque todo fue bien. El director deportivo y yo hablamos todos los días muchas veces. Hablo más con él que con mi familia», concluyó.