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Levante UD - Mirandés (2-1): la épica de la victoria más sufrida del año

Roger intenta superar al defensa del Mirandés Fran Cruz. :: Manuel Molines
Roger intenta superar al defensa del Mirandés Fran Cruz. :: Manuel Molines
  • El Levante UD gana de penalti en la prolongación al colista y el poste salva el empate

Si a los 15 minutos del partido, cuando el Levante UD ganaba y dominaba, alguien hubiera dicho que iba a ser la victoria más sufrida de la temporada, nadie le hubiera hecho caso. Ante el colista y con todo a favor por un gol tempranero. Pero la tarde se le fue complicando a los granotas, que tuvieron que trabajar más que nunca y tirar de épica para derrotar a un correoso Mirandés. De penalti y en el tiempo añadido fue como el líder tumbó al último clasificado, y aún así los burgaleses pudieron volver a empatar en la última acción, justo antes del pitido final, pero el poste lo evitó.

Orriols vibró al final con un triunfo que acerca todavía más el ascenso y que a finales de mes podría ya ser matemático. Sorprendió la titularidad de Espinosa en lugar de un Casadesús que ya se había asentado en el once, pero Muñiz quiso darle una oportunidad para reengancharse al talaverano. Así que el manchego salió muy motivado, igual que el resto de sus compañeros. Movía al equipo entre líneas, se veía con ganas de recuperar el sitio como titular que perdió hace ya tiempo. El Levante daba la sensación de competir dos marchas más rápido que el Mirandés y sólo tardó nueve minutos en encontrar en gol. Jason recibió en el área un gran pase del propio Espinosa y en vez de buscar el remate, prefirió regalar el tanto a Chema, solo al segundo palo.

Las cosas se ponían muy de cara para los granotas nada más comenzar. Era un día ideal para que el equipo mostrara todo el fútbol que lleva dentro y que muy pocas veces pone en práctica. Así lo intentó la primera media hora, hasta que Campaña y Espinosa se fueron apagando. La superioridad azulgrana era manifiesta, aunque tampoco se traducía en muchas ocasiones claras, y eso que la defensa del Mirandés se mostraba nerviosa. Los de Muñiz tenían desborde por ambas bandas y gestaban su fútbol en la zona de tres cuartos. Roger estuvo cerca de marcar tras centro de Morales pero lo impidió la mano de Roberto.

La tarde parecía plácida, pero el golpe que se llevó Pedro López lo cambió todo. El equipo ya no fue el mismo. Saveljich entró en su lugar, el argentino se colocó de central (y no tardó ni cinco minutos en ver amarilla) y Rober Pier se desplazó al lateral derecho. Pero en medio de la confusión por lo del capitán, el Mirandés estuvo a punto de aprovechar ese desconcierto con un remate de cabeza de Guarrotxena que sacó bajo los palos Chema.

Tras el descanso de nuevo los granotas quisieron mostrar la misma intensidad del inicio y no pararon de merodear el área hasta que llegó el penalti. Morales recibió un balón largo y fue derribado. Ocasión para que Roger engrosase sus cifras goleadoras, pero esta vez el de Torrent falló. El primero de la temporada. Roberto acertó la dirección y volvió a dejarle sin su gol, como en la primera parte. Aun así los granotas siguieron intentando buscar el segundo tanto, con buenas acciones de Jason por la derecha, y de Toño y Morales en la otra banda, pero Roger estaba más apagado de lo habitual.

Aunque también el Mirandés adelantaba sus líneas, el partido se abría. Y en una de las únicas llegadas de los burgaleses, Sangalli encontró el empate, al adelantarse a Saveljich y rematar dentro del área un centro desde la izquierda que no taponó Rober Pier. El gallego apenas atacaba en su posición de lateral, por lo que lastraba las opciones ofensivas del equipo. Y Muñiz lo vio. El técnico de inmediato buscó más frescura en ataque con la entrada de Casadesús por un Espinosa cansado, al acusar su falta de ritmo, y también retiró a Saveljich, que se marchó con un gran enfado, por Montañés. El cambio provocó que Rober volviera a su puesto de central, Morales se colocara de lateral con mucha proyección para hacer una doble banda con Jason y el castellonense como extremo izquierdo. Un movimiento que hacía mucho más ofensivo al Levante. Y funcionó.

Casadesús guiaba cada acción de ataque y remató rozando el poste una falta de Campaña. Aunque la más clara de nuevo fue para Roger, que demostró que no tenía su día. El portero salió del área, la defensa se complicó y el de Torrent, tras luchar el balón, no estuvo rápido para disparar a puerta vacía, dejando escapar una ocasión de oro en la recta final del encuentro, con el Mirandés perdiendo tiempo descaradamente. El Levante se volcó para lograr un gol épico, pero el equipo, que lo hacía casi todo bien hasta llegar al área, se equivocaba siempre en el último pase.

Pero el que se equivocó de verdad fue Ruper. Error infantil del defensa al cometer un claro penalti por agarrar a Roger, cuando su portero iba a atrapar el balón. Era ya el tiempo añadido y el goleador tuvo la valentía de lanzar y marcar, esta vez sí, el tanto de la victoria. Para poner justicia con el resultado. Parecía que ya se había acabado el sufrimiento. Pero en el minuto 95 el Mirandés a la desesperada aún remató dentro del área al poste. Increíble que lo que tuvo que luchar el equipo para sacar adelante un partido que tenía encarrilado. La suerte del campeón. Una vez más. Un triunfo que hizo vibrar al Ciutat, que entonó el 'Som de Primera Divisió'. Porque virtualmente ya lo son.

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