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Quico Catalán, presidente del Levante UD: «Ascender este año era clave para encauzar los retos de la deuda, la ciudad deportiva y la remodelación del estadio»

Catalán alentó al levantinismo en la celebración. :: manuel molines
Catalán alentó al levantinismo en la celebración. :: manuel molines
  • El máximo dirigente de la entidad apuesta por Muñiz para pilotar el proyecto de Primera: «Encaja perfectamente con la filosofía del club»

Quico Catalán era ayer un hombre feliz. Relajado tras un ascenso merecido. Pasó la mayor parte del día en casa. Por la tarde, en familia fue a misa y después a cenar. Llegó en abril de 2009 como director general para sobrevivir en un concurso de acreedores. Hoy, ocho años después celebra un ascenso con un club saneado y en plena edad de oro deportiva.

¿Cuando el árbitro pitó el final qué es lo primero que le vino a la cabeza?

La sensación del deber cumplido. De que lo habíamos conseguido, que era un ascenso que pretendíamos. El de Castellón en 2010 no fue preparado sino que los hechos te llevan ahí por una segunda vuelta espectacular. Pero no era el objetivo como ahora. Es la sensación de decir: después de Málaga pensábamos en esto y se ha conseguido.

¿Se sentía en deuda con el levantinismo tras el inesperado descenso?

Por supuesto, en deuda con tu gente. Y el club quería devolverle a la afición lo que creía que era lo normal para el Levante. Volver a Primera.

¿Cuál ha sido la clave para ascender?

El pasado verano se tuvieron las ideas muy claras de qué hacer. Lo dije en su día, a nivel deportivo teníamos que ser un equipo de Segunda División y lo conseguimos. Una nueva área deportiva, un entrenador muy conocedor de la categoría, con jugadores que venían de jugar en Segunda salvo Montañés. Gente con mucha hambre y con el sueño de vestir la camiseta del Levante al año siguiente en Primera. Ese ha sido el secreto. Por encima de todo ha prevalecido la coherencia, el equilibrio y la normalidad. Dotar a la dirección deportiva de autonomía con el objetivo de hacer un proyecto en el que sí o sí teníamos que estar en Primera. Éramos muy conscientes. Y la unidad de todos los estamentos. Dejar trabajar y no presionarnos. La implicación y las ganas son valores fundamentales.

¿Se la jugó con la elección de Tito como director deportivo?

Creo que no me la jugué. No yo, sino el consejo. Tito es una persona que aunque no tenía experiencia en un club sí la tenía en el mundo del fútbol. Hombre de la casa. Tenía todos los alicientes para que su llegada fuera de una aclimatación rápida.

Tito y Carmelo son dos piezas codiciadas. ¿Supongo que su idea es mantenerlos mucho tiempo?

Bueno, tienen tres años firmados con nosotros y ligamos el periodo de mandato a esta dirección deportiva. Si hacen las cosas bien estás en el escaparate. No sólo ellos sino el entrenador, los jugadores... Es lógico.

Habla del entrenador, Muñiz renueva un año automáticamente por el ascenso. ¿Supongo que será su entrenador para Primera?

El mío no, es el entrenador del club. Se apostó por él y él por nosotros. Quiso liderar este vestuario. Los números, los resultados, el cómo, las formas, el día a día... Todo está ahí. Muñiz es una persona que encaja perfectamente con la filosofía de este club. Un hombre sensato, coherente, justo, disciplinado. Su humildad encaja con lo que nosotros queremos transmitir.

¿Muñiz ha conseguido que el fuerte de la plantilla sea el bloque por encima de la individualidad?

Es un entrenador en el amplio sentido de la palabra donde lo más importante es el equipo. Valiente en la toma de decisiones. Aunque es lo lógico, no todos lo consiguen. Hace que sus equipos compitan muy bien.

¿El ascenso es una bolsa de oxígeno en lo económico?

Claro. No es lo mismo cobrar ocho millones y medio en Segunda por los contratos de televisión que más de cuarenta en Primera. También los gastos aumentan. Llevamos seis años gestionando un presupuesto de Primera. No nos hemos de volver locos. Ni somos los ricos del lugar ni antes los pobres. Hay que intentar lograr ser muy competitivos.

Cuando echa la vista atrás desde que llegó a pilotar el concurso de acreedores, ¿en qué piensa?

Me siento muy orgulloso y el consejo también se debe sentir. Pensar en abril en 2009 que en abril de 2017 el Levante ascendería a Primera, que había estado ya seis campañas, que había jugado la Europa League... creo que es para sentirse muy orgulloso en la parcela deportiva, económica e institucional. Es un club que vive una salud financiera muy interesante y un futuro muy esperanzador. Hemos reducido la deuda por debajo de los 25 millones de euros y cumpliendo religiosamente. No es bonito que lo diga yo, pero los números y datos objetivos están ahí.

El tema Sarver distrajo. El Levante sube y el Mallorca, donde ahora está el americano, puede bajar a Segunda B. ¿El tiempo le ha dado la razón a su voto en contra a la venta al inversor?

No. Sería demagógico defender la posición de un voto porque Sarver tenga otro club y esté en una mala posición. No entro porque creo que es jugar sucio. No ha variado la percepción de la idea por la que voté no. Lo hice porque entendía que el Levante podía seguir como estaba.

Eibar, Alavés están haciendo una gran campaña. El Levante lo hizo durante otras temporadas. ¿Ese es el modelo que hay que seguir?

No pienso que hayan modelos. Cada uno tenemos que pensar por nosotros mismos. En momentos fuimos el Eibar o el Alavés. Hemos de seguir nuestro camino que es competir con humildad para lograr un ciclo de años en Primera.

¿Esta plantilla tiene mimbres para competir en Primera?

La dirección deportiva lleva trabajando muchos meses. Sabe cuál es el objetivo, que es seguir en la categoría. Lo que tengo claro es que en esta plantilla hay muchos argumentos para pensar que con ciertos refuerzos es competitiva en Primera.

Recordó a su abuelo tras el partido. Estará orgulloso del nieto.

Estoy convencido de que sí. Pero como todos los abuelos de los que somos culpables de esta bonita historia. El familiar de todos los empleados. Mi abuelo estará orgulloso de su nieto y de que su Levante esté en Primera. Era un loco del Levante. Seguro que miles de levantinistas en el cielo habrán vibrado.

Termina mandato en diciembre de 2019. El reto es que no vuelva a descender.

Lógicamente. Decir en esa fecha que somos equipo de Primera porque nos permitirá lograr otras muchas cosas que están en nuestro plan estratégico. Este año era clave. Si en 2010 subíamos para dotar de viabilidad al club este nos va permitir tener mimbres para dar un salto de calidad porque la deuda es muy diferente a la que nos encontramos cuando ascendimos. Es menor y refinanciada a muchos años. Vamos a intentar que en estos casi tres años que nos quedan lograr no sólo el objetivo deportivo sino otros que son fundamentales.

Deuda finiquitada, remodelación del estadio, ciudad deportiva.

Sí, los tres grandes objetivos. Que esté encauzado.

¿En su decisión de irse en 2019 no hay marcha atrás?

Cumpliré diez años y es el momento por la salud de todos que se cumpla el ciclo. Es sano que gestionen otras personas. Que no sea traumático y hasta esa fecha nos dejaremos la vida por el mejor Levante.

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